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Experiencias
El Tanque
Norte

El Tanque

Municipio rural de medianías con vistas al mar y al Teide.

Historia

El Tanque es un municipio rural de las medianías del noroeste de Tenerife, encajado entre Garachico, Los Silos y Santiago del Teide, y una de las pocas localidades de la isla sin acceso al mar. Su territorio formó parte históricamente del antiguo reino guanche y, tras la conquista, de la extensa comarca de Daute, que articulaba todo el cuadrante noroccidental en torno a la parroquia matriz de San Pedro de Daute. El nombre del pueblo procede de un pequeño tanque o aljibe construido en las alturas de Garachico para almacenar y conducir agua de riego, en torno al cual fue creciendo, junto al cercano núcleo de El Granel —llamado así por un granero comunal—, un poblamiento disperso de medianía. Desde 1540 existió aquí un templo dedicado a San Antonio de Padua, dependiente de la parroquia de San Pedro de Daute, que se convirtió en el corazón de la comunidad.

La vocación de estas tierras altas fue desde el principio agrícola y ganadera. Los Partidos de Franquis y La Atalaya, documentados ya hacia 1605, eran grandes dominios de cereal y ganado en manos de antiguas familias hacendadas de Daute. Durante siglos El Tanque fue uno de los principales productores de grano de la isla, con un paisaje sembrado de eras y trillas donde se aventaba el trigo y el centeno. Esa importancia poblacional llevó a que en 1621 el alcalde de Garachico delegara funciones en un oficial para El Tanque y El Granel, y a que el 16 de abril de 1642 la localidad alcanzara plena entidad jurídica como municipio. De aquella sociedad agraria conserva edificios señalados como La Alhóndiga, construcción del siglo XVII que sirvió de pósito o almacén comunal de grano, ayuntamiento, escuela, cárcel y parroquia provisional, además de muestras de arquitectura tradicional canaria como la Casa de los Martelos.

El episodio que marcó para siempre la historia del municipio fue la erupción volcánica de 1706. Entre el 5 y el 14 de mayo de aquel año, en pleno término de El Tanque, se abrió la Montaña Negra o volcán de Trevejo, cuyas coladas devastaron tierras fértiles y viviendas, sepultaron la primitiva iglesia de San Antonio de Padua y descendieron imparables hacia el norte hasta alcanzar Garachico, arrasando buena parte de la villa y cegando su próspero puerto, el más importante del norte de la isla. La catástrofe transformó la economía regional y el propio paisaje. En El Tanque la reconstrucción fue lenta: las obras de la nueva iglesia comenzaron en 1707 y no concluyeron hasta 1729.

La naturaleza volcánica vuelve a hacerse presente en 1909, cuando la erupción del Chinyero —la última registrada en Tenerife— afectó al término municipal y causó pérdidas que, sumadas al arcaísmo de las técnicas de cultivo y a la fragmentación de las parcelas, alimentaron una intensa emigración hacia América, sobre todo a Venezuela y Cuba. Aquellos malpaíses y montañas se integran hoy en la Reserva Natural Especial del Chinyero y en el Parque Natural de la Corona Forestal, que junto al Parque Rural de Teno protegen más de la mitad del municipio. Dentro de ese patrimonio natural destacan las Charcas de Erjos, una de las escasas zonas húmedas de Tenerife, surgida de antiguas extracciones de tierra arcillosa y convertida hoy en un singular conjunto de lagunas y referente para la observación de aves.

Repartido en núcleos como El Tanque casco, San José de los Llanos, Ruigómez y Erjos del Tanque, el municipio ronda los 2.800 habitantes y combina la pervivencia de la ganadería y la agricultura de medianía con un turismo rural y de naturaleza que aprovecha sus senderos, sus miradores hacia Garachico, el Teide y el Atlántico, y la autenticidad de un Tenerife tranquilo y profundo.

Lugares de interés

Iglesia de San Antonio de Padua

Iglesia de San Antonio de Padua

Templo parroquial y corazón histórico de El Tanque, dedicado a San Antonio de Padua, patrón del municipio. Tiene su origen en una primitiva ermita levantada hacia 1540 y dependiente de la parroquia matriz de San Pedro de Daute. Aquella iglesia original quedó sepultada por las coladas de la erupción de 1706; la nueva fábrica se comenzó en 1707 y se concluyó en 1729. De planta sencilla y aire tradicional canario, conserva imaginería y enseres devocionales y articula la vida religiosa del pueblo, especialmente en torno a las fiestas patronales de junio. Es punto de partida natural para recorrer el casco antiguo, donde se concentran los principales edificios históricos del municipio.

Volcán de Montaña Negra (erupción de 1706)

Volcán de Montaña Negra (erupción de 1706)

También conocido como volcán de Trevejo, es el cono volcánico que protagonizó la erupción más trascendental de la historia reciente del noroeste de Tenerife. Entre el 5 y el 14 de mayo de 1706, en pleno término de El Tanque, sus bocas emitieron coladas que sepultaron tierras de cultivo, viviendas y la primitiva iglesia de San Antonio, y descendieron hacia el norte hasta alcanzar Garachico, arrasando parte de la villa y cegando su célebre puerto, entonces el más importante del norte insular. El malpaís resultante, de roca negra y formas abruptas, es hoy un paisaje volcánico de gran fuerza, integrado en el entorno protegido y recorrido por senderos que permiten leer sobre el terreno aquel episodio que cambió el mapa de la comarca.

La Alhóndiga

Edificio emblemático del casco de El Tanque, construido en el siglo XVII como pósito o almacén comunal de grano, en tiempos en que el municipio era uno de los grandes productores cerealistas de Tenerife. A lo largo de su historia desempeñó múltiples usos: además de granero público, sirvió de casa consistorial, escuela, cárcel y parroquia provisional durante la reconstrucción posterior a la erupción de 1706. Su sobria arquitectura tradicional canaria, con muros de piedra y carpintería de tea, lo convierte en uno de los testimonios materiales más valiosos del pasado agrario y comunitario del pueblo, y en una parada imprescindible para entender la organización de las medianías.

Charcas de Erjos

Charcas de Erjos

Una de las escasas zonas húmedas de Tenerife, situada en las medianías altas compartidas entre El Tanque y Los Silos, dentro del Parque Rural de Teno. Las charcas surgieron de forma accidental en el último tercio del siglo XX, cuando la extracción de tierra arcillosa dejó depresiones que se encharcan con las lluvias, dando lugar a un conjunto de lagunas rodeadas de sauces canarios y eneas. Hoy conforman un ecosistema singular y un punto de referencia para la observación de aves: acogen aves acuáticas como fochas y gallinetas, anfibios, libélulas y, durante los pasos migratorios, decenas de especies. Conviene visitarlas con respeto, manteniendo distancia con la fauna y disfrutando del entorno de fayal-brezal y laurisilva cercano.

Parque Rural de Teno

Parque Rural de Teno

El Tanque participa de uno de los espacios naturales más valiosos de Tenerife, el Parque Rural de Teno, que protege el extremo noroccidental de la isla con su laurisilva, su fayal-brezal, sus barrancos profundos y un paisaje rural de gran autenticidad. Dentro del término municipal, el parque abarca las medianías altas y enlaza con enclaves como las Charcas de Erjos, y se complementa con otros espacios protegidos del municipio como la Reserva Natural Especial del Chinyero y el Parque Natural de la Corona Forestal. Más de la mitad de El Tanque está protegida, lo que ofrece al visitante una densa red de senderos tradicionales, bosques húmedos, miradores y una naturaleza bien conservada, ideal para el senderismo y el turismo de naturaleza.

Miradores de las medianías

Miradores de las medianías

Por su posición elevada y abierta al norte, El Tanque ofrece numerosos puntos panorámicos desde sus medianías y caminos rurales. Desde ellos se domina, ladera abajo, la villa de Garachico y su litoral —incluido el malpaís nacido de la erupción de 1706—, así como un amplio horizonte del océano Atlántico y de la Isla Baja, mientras que a sus espaldas se alzan el Teide y las cumbres de la Corona Forestal. El clima fresco y húmedo de la medianía, con sus mantos de nubes, regala atardeceres y mares de nubes memorables. Estos miradores, accesibles a pie o en coche por carreteras tranquilas, son uno de los grandes atractivos paisajísticos del municipio y el complemento perfecto a sus senderos.

Mapa de El Tanque

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Folclore y tradiciones

Las fiestas mayores de El Tanque giran en torno a San Antonio de Padua, patrón del municipio, que se celebra el 13 de junio con actos religiosos, procesión, verbenas y romería, en una de las citas más esperadas del calendario de las medianías. A lo largo del año, los distintos núcleos —El Tanque casco, San José de los Llanos, Ruigómez o Erjos— mantienen vivas sus propias celebraciones patronales y vecinales, en las que no faltan la música tradicional canaria, los bailes, la enramada y el reencuentro de familias que conservan fuertes lazos con la emigración a América. La devoción y el sentido comunitario, heredados de un pueblo agrario que durante siglos compartió eras, pósitos y trabajos del campo, siguen marcando el carácter de estas fiestas.

El arraigo rural se refleja también en las tradiciones ganaderas y agrícolas, con la cría de cabras y ganado menor, las antiguas labores del cereal y los oficios artesanos ligados a la medianía. La gastronomía es honesta y de raíz campesina: protagonizan la mesa la carne de cabra y el cabrito, las papas arrugadas con mojo, los potajes y el cochino, acompañados de quesos de cabra del país, vino de la comarca de Daute-Isla Baja y postres tradicionales. Productos como las papas de medianía y la repostería casera completan una cocina sencilla y sabrosa que el visitante puede disfrutar en romerías, fiestas y en la hospitalidad de un municipio que mantiene con orgullo su identidad rural.

Fotos: Martely | Noemi M.M. (CC BY-SA 4.0) · Paweł 'pbm' Szubert (CC BY-SA 3.0) · Javier Sánchez Portero (CC BY-SA 3.0) · Noemi M.M. (Martely) (CC BY-SA 4.0) · FrDr (CC BY 4.0) · Echeyde777 (CC BY-SA 3.0 es) · Wikimedia Commons