
Barranco de Acentejo

Este profundo barranco que baja desde las medianías hacia la costa norte es el corazón histórico del municipio: aquí se libró en mayo de 1494 la Primera Batalla de Acentejo, donde las tropas guanches del mencey Bencomo y su hermano Tinguaro infligieron a la hueste de Alonso Fernández de Lugo una de las mayores derrotas de la conquista de Canarias. La densidad del monte y lo abrupto del terreno permitieron la emboscada que dio nombre a "La Matanza". Hoy sus laderas, salpicadas de viñedos y vegetación, conservan ese poso épico que las crónicas y la tradición han transmitido durante siglos.
El conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural en 2007 por su valor histórico, y recorrer su entorno es asomarse a uno de los episodios fundacionales de la identidad tinerfeña.
Información esencial
Accesibilidad
El barranco delimita La Matanza y La Victoria de Acentejo y a lo largo de su cauce confluyen varios senderos; no existe un acceso único señalizado ni un aparcamiento específico junto al barranco, por lo que conviene aproximarse en coche por las carreteras del municipio y partir desde los caminos rurales o desde los senderos PR-TF que recorren la zona alta (área de Las Lagunetas), donde hay plazas de aparcamiento en el núcleo de Las Lagunetas y en el entorno del Camino La Vica. No se confirman líneas de guagua ni accesibilidad PMR.
Nivel de Riesgo
Terreno abrupto de barranco con tramos de fuerte pendiente y suelo irregular: lleve calzado de montaña, evite el cauce con previsiones de lluvia por riesgo de crecidas y no se aventure fuera de los senderos.


