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Experiencias
Tacoronte
Norte

Tacoronte

Denominación de origen del vino, casco histórico y costa de Mesa del Mar.

Historia

Tacoronte hunde sus raíces en la época prehispánica, cuando su nombre designaba a uno de los nueve menceyatos en que se dividía la isla de Tenerife antes de la conquista castellana. Los guanches, antiguos pobladores de la isla, habitaban parajes como Juan Fernández, Guayonje, El Pris y Mesa del Mar, donde aún se conservan cuevas de gran valor arqueológico. En estas medianías del norte, ricas en agua y pastos, la población indígena se dedicaba sobre todo al pastoreo. El topónimo, de origen guanche, ha sido interpretado por algunos investigadores como "monte de la vuelta", aunque su significado exacto sigue siendo objeto de debate.

Tras completarse la conquista de Tenerife en 1496 por las tropas de Alonso Fernández de Lugo, las tierras del antiguo menceyato se repartieron entre los nuevos colonos: las primeras datas de repartimiento en el municipio aparecen en octubre de 1497. La fundación del pueblo se vincula a Sebastián Machado, natural de Guimarães (Portugal), quien junto a los primeros vecinos levantó la ermita de Santa Catalina y fue su primer mayordomo. Desde aquel núcleo originario, la población se extendió hacia barrios como San Jerónimo, San Juan y La Placeta a medida que se roturaban nuevas tierras. La fertilidad de sus campos convirtió pronto a Tacoronte en un emporio agrícola: trigo, cebada, maíz, papas y, muy especialmente, la vid, además de lana, queso, miel y cera.

El prestigio del municipio quedó refrendado en 1911, cuando el rey Alfonso XIII le concedió el título de Ciudad en reconocimiento al desarrollo de su agricultura, industria y comercio. La iglesia parroquial de Santa Catalina Mártir, heredera de aquella primitiva ermita del siglo XVI, presidió durante siglos la vida religiosa y social de la villa.

El gran hito devocional de Tacoronte es, sin embargo, el Santísimo Cristo de los Dolores, segunda imagen cristológica más venerada de Canarias tras el Cristo de La Laguna. La talla, obra del siglo XVII, llegó a la isla hacia 1661 de la mano de Tomás Pereyra de Castro y Ayala, y poco después el Santo Oficio autorizó su culto público y solemne tras examinar la imagen. La fachada de su santuario, en cantería del país, se ejecutó en 1664, y el templo se levantó junto al antiguo convento agustino, hoy reconvertido en espacio cultural. La devoción al Cristo trasciende los límites municipales y atrae cada año a miles de fieles.

Tacoronte es, además, capital indiscutible de la cultura del vino en Tenerife. Su nombre encabeza la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo, creada en 1992 y reconocida como la primera denominación de origen vitivinícola de Canarias. La D.O. se extiende por la vertiente norte de la isla, sobre cientos de hectáreas de viñedo plantado entre el nivel del mar y altitudes próximas a los mil metros, en suelos volcánicos ricos en minerales. Predominan los tintos jóvenes de variedades como Listán Negro y Negramoll, junto a blancos y rosados de creciente reconocimiento. La cultura vinícola se vive en sus bodegas familiares, en la histórica Alhóndiga —que acoge catas durante la semana del vino— y en la ruta del vino del Acentejo, con la Casa del Vino de Tenerife, en el vecino El Sauzal, como gran centro de interpretación.

A esta riqueza se suma el Mercadillo del Agricultor, nacido a comienzos de los años ochenta en el barrio de San Juan y hoy uno de los mayores de la isla, donde cada fin de semana se venden fruta, hortalizas, queso, miel, repostería casera y vinos de cosecheros locales. En la costa, la urbanización de Mesa del Mar ofrece una playa de arena negra a la que se accede por un túnel y varias piscinas naturales. Con cerca de 24.000 habitantes, Tacoronte combina hoy su identidad agrícola y vinícola con un patrimonio histórico y natural —incluida la laurisilva de Agua García— que la mantiene como una de las ciudades con más personalidad del norte tinerfeño.

Lugares de interés

Santuario del Santísimo Cristo de los Dolores

Santuario del Santísimo Cristo de los Dolores

El principal templo de Tacoronte y uno de los grandes centros de devoción de Canarias. Custodia la imagen del Santísimo Cristo de los Dolores, talla del siglo XVII que llegó a la isla hacia 1661 de manos de Tomás Pereyra de Castro y Ayala, considerada la segunda imagen cristológica más venerada del archipiélago tras el Cristo de La Laguna. La sobria fachada en cantería del país se ejecutó en 1664 y luce gárgolas con forma de dragones y el escudo de los Pereyra de Castro; el interior, de tres naves con arcos de piedra, conserva valiosa orfebrería del siglo XVIII. El santuario se alza junto al antiguo convento agustino, hoy espacio cultural, y cada septiembre congrega a miles de fieles en las fiestas mayores del municipio.

Iglesia de Santa Catalina Mártir

Iglesia de Santa Catalina Mártir

La parroquia de Santa Catalina Mártir de Alejandría es el templo histórico de Tacoronte y el origen mismo del pueblo. Hereda la primitiva ermita levantada a comienzos del siglo XVI por Sebastián Machado, fundador de la villa y su primer mayordomo, en torno a la cual fue creciendo el casco urbano. Durante siglos presidió la vida religiosa y social del municipio, antes de que la devoción al Cristo de los Dolores otorgara especial protagonismo a su santuario. El conjunto que va de Santa Catalina al santuario del Cristo forma el núcleo histórico de la ciudad, declarado Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico. La iglesia conserva el sabor de la arquitectura religiosa canaria tradicional y sigue siendo un referente del patrimonio del norte de Tenerife.

Casco Histórico de Tacoronte

Casco Histórico de Tacoronte

El casco histórico de Tacoronte está declarado Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico y comprende el área que se extiende entre la iglesia de Santa Catalina y el santuario del Cristo de los Dolores. Es el corazón de la ciudad fundada tras la conquista, cuyo trazado creció desde Santa Catalina hacia barrios como San Jerónimo, San Juan y La Placeta. Pasear por sus calles permite descubrir casonas señoriales, balcones de madera, antiguas haciendas vinculadas al cultivo de la vid y edificios singulares como la Alhóndiga. El conjunto refleja la importancia de Tacoronte como ciudad agrícola y comercial, distinción que le valió el título de Ciudad otorgado por Alfonso XIII en 1911. Un recorrido imprescindible para entender la identidad del municipio.

Mercadillo del Agricultor de Tacoronte

Uno de los mercadillos del agricultor más grandes y concurridos de Tenerife. Nació a comienzos de los años ochenta en el barrio de San Juan para que los agricultores vendieran directamente parte de su producción de la comarca de Tacoronte-Acentejo. Cada fin de semana, sábados y domingos por la mañana, sus puestos se llenan de fruta, hortalizas, pescado, queso, miel, gofio, flores y repostería casera, además de los famosos vinos de los pequeños cosecheros locales. Atrae a cientos de visitantes que llegan del norte, de La Laguna y de Santa Cruz en busca de producto fresco. Más que un mercado, es un punto de encuentro que conecta al agricultor con el consumidor y mantiene vivas las tradiciones agrícolas y gastronómicas del municipio.

Mesa del Mar

Mesa del Mar

La principal zona costera de Tacoronte, a unos cinco kilómetros del centro del municipio. Esta tranquila urbanización turística se organiza en dos núcleos: una parte alta de chalets y una parte baja de apartamentos junto al litoral, con plaza, pequeño muelle, una ermita dedicada a la Virgen del Carmen y zonas deportivas. Su gran atractivo es la playa de La Arena, de arena negra y unos 350 metros de longitud, a la que se accede a pie a través de un curioso túnel y cuyas aguas, protegidas de las corrientes, suelen estar en calma. Cuenta además con piscinas naturales y paseo marítimo. Parte de su costa, dentro del paisaje protegido de la Costa de Acentejo, fue declarada Bien de Interés Cultural por sus cuevas guanches de alto valor arqueológico.

Ruta del Vino Tacoronte-Acentejo

Tacoronte es la capital de la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo, creada en 1992 y reconocida como la primera denominación de origen vitivinícola de Canarias. La D.O. se extiende por la vertiente norte de Tenerife, sobre cientos de hectáreas de viñedo plantado en suelos volcánicos entre el nivel del mar y altitudes cercanas a los mil metros, con predominio de tintos jóvenes de variedades como Listán Negro y Negramoll, junto a blancos y rosados. La ruta del vino permite recorrer bodegas familiares y haciendas históricas, y tiene en la Casa del Vino de Tenerife, en el vecino municipio de El Sauzal, su gran centro de interpretación, con museo de la vid y el vino. En el propio Tacoronte, la histórica Alhóndiga acoge catas durante la semana del vino, símbolo de una tradición vinícola que define la identidad de la comarca.

Mapa de Tacoronte

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Folclore y tradiciones

El calendario festivo de Tacoronte gira en torno al Santísimo Cristo de los Dolores, su gran patrón. A lo largo del mes de septiembre se celebran las fiestas mayores en su honor, que combinan los actos religiosos —solemnes funciones, la procesión del Cristo y la música de la Coral Polifónica Santa Cecilia— con un amplio programa cultural, deportivo y de ocio. Uno de los momentos más emblemáticos es la romería, en la que los vecinos visten el traje tradicional canario y acompañan al Cristo entre carretas, parrandas y ofrendas, en un ambiente festivo que reúne a varias generaciones. El tradicional "taponazo" anuncia el inicio de las celebraciones, a las que se suman conciertos, verbenas, la elección de las reinas de las fiestas y actos populares que llenan las calles del casco histórico.

El vino es, sin duda, el otro gran protagonista de la cultura local. Como capital de la D.O. Tacoronte-Acentejo —la primera de Canarias—, el municipio vive intensamente las catas, las semanas del vino y las celebraciones en torno a los cosecheros, con la histórica Alhóndiga como uno de sus escenarios. A esta tradición se une el Mercadillo del Agricultor, auténtico templo del producto local cada fin de semana, donde el visitante encuentra fruta, hortalizas, quesos, miel, gofio y vinos de la tierra. La gastronomía de Tacoronte es la de las medianías del norte: carnes, papas arrugadas con mojo, potajes, quesos frescos y ahumados, miel y repostería casera, siempre acompañados de los tintos jóvenes de la comarca.

La identidad de Tacoronte se sostiene además sobre un fuerte arraigo agrícola y unas tradiciones que se mantienen vivas en sus barrios. La devoción religiosa, el orgullo por la tierra y el vino, la música de las agrupaciones folclóricas y la hospitalidad de sus gentes hacen de las fiestas y mercados del municipio una expresión genuina de la cultura popular tinerfeña, en la que conviven lo sagrado y lo festivo, el campo y la mesa.

Fotos: Koppchen (CC BY 3.0) · Christian Koppchen (Koppchen) (CC BY 3.0) · Carlos López-Echeto Marrero (CC BY-SA 3.0 ES) · Laura Fariña (CC BY-SA 4.0) · Mike Peel (CC BY-SA 4.0) · Wikimedia Commons