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Experiencias
La Guancha
Norte

La Guancha

Medianías agrícolas del norte, mirador hacia el Teide y vinos jóvenes.

Historia

La Guancha se asienta en las medianías del norte de Tenerife, en la vertiente que desciende desde la Corona Forestal hacia la costa, entre los municipios de San Juan de la Rambla, Icod de los Vinos y el valle de La Orotava. Antes de la conquista castellana, este territorio formaba parte del menceyato de Icod, uno de los nueve reinos aborígenes en que se dividía la isla, conocida por los guanches como Chinet o Achinech. Los antiguos canarios aprovechaban estas tierras de medianía, ricas en agua de barranco y manantiales, para el pastoreo y el cultivo.

El topónimo del municipio nace de una conmovedora leyenda vinculada a la conquista. Según la tradición recogida por el propio Ayuntamiento, durante las batidas de las tropas de Alonso Fernández de Lugo, los soldados sorprendieron junto a una fuente a una joven aborigen que llenaba un cántaro de barro. Perseguida para ser capturada, la mujer guanche prefirió arrojarse por un barranco antes que entregarse, y desde entonces el lugar quedó bautizado como la "Fuente de la Guancha". De aquel manantial y de aquella mujer toma su nombre la villa y, por extensión, todo el municipio.

Concluida la conquista en 1496, las tierras fueron repartidas y comenzó la lenta formación de los primeros núcleos de poblamiento. Hacia comienzos del siglo XVI se levantó en la franja costera una ermita dedicada a Santa Catalina Mártir, que daría nombre al barrio del litoral. El poblamiento se fue articulando en pagos dispersos por las medianías, vinculados al aprovechamiento agrícola y al agua. La vida religiosa y comunitaria se consolidó cuando, en 1579, se erigió en torno a la Fuente de la Guancha una nueva ermita consagrada al Dulce Nombre de Jesús. Su importancia creció hasta que, el 20 de junio de 1630, el obispo de Canarias Cristóbal de la Cámara y Murga la elevó al rango de parroquia, convirtiéndola en el corazón espiritual del lugar.

La economía de La Guancha ha estado siempre marcada por la agricultura de medianía, sostenida por pequeños propietarios que trabajan sus parcelas en régimen familiar. Las papas de secano son el cultivo de mayor arraigo en las cotas altas, acompañadas de frutales, hortalizas y, muy especialmente, la viña. El municipio es sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ycoden-Daute-Isora, creada en 1994, que ampara los vinos de esta comarca noroccidental de la isla. Sobre suelos volcánicos y bajo la influencia de los vientos alisios, las cepas de listán blanco, listán negro, negramoll y otros vidueños tradicionales producen caldos que han hecho célebre a la zona desde antiguo, herederos de aquellos malvasías canarios que se exportaban a media Europa.

Por encima de los cultivos se extiende el gran patrimonio natural del municipio: el pinar de pino canario de la Corona Forestal, que corona las medianías y desciende hasta cotas sorprendentemente bajas, enlazando con el Parque Nacional del Teide en las cumbres. En sentido contrario, hacia el mar, el litoral guarda el Charco del Viento, un conjunto de piscinas naturales abrigadas por coladas de lava en el barrio de Santa Catalina, uno de los rincones costeros más apreciados del norte de Tenerife. Entre el pinar y la costa, áreas recreativas como la del Barranco de la Arena permiten disfrutar del monte y de la tradición de comer al aire libre.

Hoy La Guancha es un municipio de algo más de 5.600 habitantes que ha sabido conservar su carácter rural y agrícola al tiempo que se abre al visitante. Su rica vida festiva, encabezada por la Bajada de las Hayas en agosto y por el célebre Belén municipal que cada Navidad atrae a miles de personas, mantiene viva una identidad forjada entre barrancos, viñedos y pinares. Su economía combina hoy la agricultura, los servicios y un creciente turismo de interior y de naturaleza, atraído por sus senderos, su gastronomía y su autenticidad de pueblo de las medianías norteñas.

Lugares de interés

Iglesia del Dulce Nombre de Jesús

Iglesia del Dulce Nombre de Jesús

Templo parroquial y corazón espiritual de La Guancha. Sus orígenes se remontan a 1579, cuando se erigió una ermita en torno a la Fuente de la Guancha consagrada al Dulce Nombre de Jesús. El 20 de junio de 1630, el obispo de Canarias Cristóbal de la Cámara y Murga la elevó al rango de parroquia. El edificio reúne elementos de la arquitectura tradicional canaria: campanario y portadas de madera labrada, naves separadas por arcos blancos y artesonados de noble madera oscura. En su interior brillan los retablos barrocos dorados, presididos por el altar mayor.

Bodegas de la D.O. Ycoden-Daute-Isora

La Guancha es sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ycoden-Daute-Isora, creada en 1994, que ampara los vinos del noroeste de Tenerife. Su zona de producción se extiende desde el nivel del mar hasta los 1.400 metros por las laderas del Teide, sobre suelos volcánicos y bajo la humedad de los alisios. Las bodegas de la comarca elaboran vinos a partir de vidueños tradicionales como el listán blanco, el listán negro, el negramoll o la malvasía, herederos de una cultura vinícola que hizo célebres los caldos canarios en toda Europa. Varias ofrecen catas y enoturismo entre viñedos de medianía.

Charco del Viento

Charco del Viento

Uno de los rincones costeros más espectaculares del norte de Tenerife, en el barrio de Santa Catalina, en el litoral de La Guancha. Es un conjunto de piscinas naturales formadas entre rocas volcánicas, abrigadas por dos espigones de lava que protegen la pequeña bahía del fuerte oleaje del Atlántico norte. Sus aguas cristalinas y sus zonas de baño seguras lo hacen ideal para toda la familia. Se accede fácilmente desde la carretera TF-351, con aparcamiento y escaleras que descienden hasta el agua. El entorno, modelado por la actividad volcánica, ofrece atardeceres memorables sobre el océano.

Área Recreativa Barranco de la Arena

Espacio de esparcimiento en plena naturaleza, en las medianías altas de La Guancha, en el entorno del pinar de la Corona Forestal. Es un lugar muy apreciado por vecinos y visitantes para disfrutar del monte, hacer senderismo y mantener viva la tradición canaria de comer al aire libre entre pinos. Cuenta con mesas, fogones y sombra de pino canario, y sirve de punto de partida para senderos que ascienden hacia las cumbres y el Parque Nacional del Teide. El aire puro y el aroma a pino hacen de este enclave un destino perfecto para una jornada familiar.

Pinar de La Guancha (Corona Forestal)

El pino canario es el paisaje forestal más característico del municipio. El pinar de La Guancha forma parte del Parque Natural de la Corona Forestal, el mayor espacio protegido de Canarias, que rodea como un gran cinturón verde al Parque Nacional del Teide. Aquí el pinar corona las medianías por encima de los 1.000 metros, aunque desciende hasta cotas tan bajas como los 400 metros, un fenómeno singular en la isla. El pino canario, especie endémica muy resistente al fuego y a la sequía, captura la humedad de los alisios y alimenta los acuíferos. Es un territorio de senderos y biodiversidad que enlaza las medianías con la alta montaña.

Ermita de Santa Catalina

Pequeño templo del barrio costero de Santa Catalina, en el litoral de La Guancha. Sus orígenes se remontan a los primeros tiempos tras la conquista, cuando hacia comienzos del siglo XVI se levantó en esta franja del litoral una ermita dedicada a Santa Catalina Mártir, que acabó dando nombre al barrio. El edificio actual, sencillo y de líneas tradicionales canarias, fue reconstruido en el siglo XIX. Es el centro de la devoción del barrio marinero y agrícola de Santa Catalina y escenario de sus fiestas locales, testimonio de la temprana implantación cristiana en la costa.

Mapa de La Guancha

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Folclore y tradiciones

El calendario festivo de La Guancha gira en torno a sus medianías agrícolas y a su devoción religiosa. Las fiestas patronales se celebran en agosto y tienen como acto más singular la Bajada de las Hayas: vecinos y romeros bajan desde el monte ramas de haya para engalanar y aromatizar las calles del pueblo, en una tradición que une a la comunidad con su entorno forestal. La festividad de la Virgen de la Esperanza, patrona del municipio, se conmemora el 18 de enero, y el martes de Carnaval es también jornada de fiesta local.

La gastronomía refleja su carácter de pueblo de medianía. Las papas de secano de las cotas altas protagonizan la mesa, con mojos, carnes de cochino y de cabra, potajes y queso, maridados con los vinos de la D.O. Ycoden-Daute-Isora. El Mercado del Agricultor acerca los productos frescos de la zona y el saber hacer de sus pequeños productores.

Fotos: Al3x dybala21 (CC BY-SA 4.0) · Francisco Javier Toledo Ravelo (CC BY-SA 2.0) · Al3x dybala21 (CC BY-SA 4.0) · Wikimedia Commons