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Experiencias
Icod de los Vinos
Norte

Icod de los Vinos

Hogar del milenario Drago, vinos con historia y un casco histórico lleno de encanto.

Historia

Mucho antes de la conquista castellana, el territorio de la actual Icod de los Vinos formaba parte del menceyato de Icod, uno de los nueve reinos en que los guanches tenían dividida la isla de Tenerife a la llegada de los europeos en el siglo XV. Aquel bando del noroeste insular abarcaba tierras de los actuales municipios de Icod, La Guancha, El Tanque y parte de Garachico, y estaba gobernado por su mencey desde un asentamiento situado en estas medianías. El término "Icod" procede de la lengua guanche y suele traducirse como 'incendio' o 'quemadura', en alusión a la naturaleza volcánica de la comarca. La huella aborigen es aquí especialmente profunda: la Cueva de los Guanches, en el barranco del mismo nombre, ha proporcionado algunas de las cronologías más antiguas del poblamiento de Canarias, con dataciones que los investigadores sitúan en torno al primer milenio antes de nuestra era, lo que convierte a este enclave en una referencia para entender los inicios de la presencia humana en la isla.

La tradición oral recogida por cronistas como fray Alonso de Espinosa hizo de Icod un lugar simbólico del primer poblamiento de Tenerife. Tras la conquista de la isla por Alonso Fernández de Lugo, culminada en 1496, el territorio se incorporó a la Corona de Castilla y comenzó el reparto de tierras y aguas entre los colonos. En torno al año 1500 se levantó una pequeña ermita dedicada a San Marcos Evangelista, que fue elevada a parroquia en 1515; pocos años después, hacia 1520, la villa contaba ya con alcalde real, señal de su consolidación como núcleo de población. La introducción del cultivo de la caña de azúcar y, sobre todo, de la vid marcó el despegue económico de la nueva sociedad colonial.

Fue precisamente el vino el que dio apellido al municipio. Desde el siglo XVI, los caldos de esta comarca alcanzaron enorme fama internacional: el dulce de malvasía, conocido en Europa como "Canary Sack", llegó a las cortes y a las tabernas inglesas y aparece citado en obras de William Shakespeare, donde algún personaje pide "a cup of canary". El cercano puerto de Garachico fue durante mucho tiempo el gran punto de salida de estos vinos hacia Europa y América, hasta que la erupción volcánica de 1706 lo sepultó en buena parte. Esa tradición pervive hoy bajo la Denominación de Origen Ycoden-Daute-Isora, reconocida en 1994, cuyo nombre evoca los antiguos reinos guanches de Ycoden y Daute y las tierras asociadas a la princesa Isora.

El símbolo indiscutible de Icod es su Drago Milenario, un ejemplar monumental de Dracaena draco situado en el Parque del Drago. Declarado Monumento Nacional en 1917, mide alrededor de 21 metros de altura y unos 17 metros de perímetro en la base. Su edad ha sido muy debatida: durante años se le atribuyeron más de 3.000 años y aún hoy el Ayuntamiento lo presenta como milenario, pero conviene precisar que ningún estudio científico ha confirmado tal longevidad. Al tratarse de una planta arborescente que no forma anillos de crecimiento, su datación es muy difícil, y las estimaciones más prudentes de los especialistas hablan de varios siglos, en un rango aproximado de unos 700 a 800 años, siempre con notable margen de incertidumbre.

El casco histórico de Icod, declarado Conjunto Histórico, conserva uno de los cascos antiguos más armoniosos del norte de Tenerife. En torno a la iglesia parroquial de San Marcos Evangelista y a la Plaza de la Pila se levantaron las casonas de las principales familias hidalgas, con sus balcones y patios de madera tea, junto a conventos como el franciscano de San Francisco y la iglesia de San Agustín, componiendo un patrimonio que ha valido al municipio reconocimientos como su inclusión entre los Pueblos Mágicos de España.

A la riqueza histórica se suma la geológica. Bajo las laderas del municipio se extiende la Cueva del Viento, un colosal tubo volcánico originado hace unos 27.000 años por las coladas de lava del volcán Pico Viejo, junto al Teide. Con más de 18 kilómetros de galerías exploradas y cartografiadas, es el tubo volcánico más largo de Europa y uno de los más complejos del mundo, y debe su nombre a las corrientes de aire que recorren su interior. Una parte se acondicionó para visitas guiadas, convirtiéndose en un singular atractivo científico y turístico. De aquel menceyato guanche a la ciudad del Drago, Icod de los Vinos ha sumado las capas de su larga historia y es hoy un municipio de algo más de 24.000 habitantes que combina la agricultura tradicional —con la vid como seña de identidad—, el patrimonio monumental y un turismo atraído por el árbol más célebre del archipiélago.

Lugares de interés

Drago Milenario (Parque del Drago)

Drago Milenario (Parque del Drago)

Es el monumento más célebre de Icod y uno de los grandes símbolos de Tenerife: un ejemplar gigantesco de drago (Dracaena draco), planta arborescente endémica de la Macaronesia. Mide alrededor de 21 metros de altura y unos 17 metros de perímetro en la base, y fue declarado Monumento Nacional en 1917. Su edad se ha mitificado mucho: tradicionalmente se habla de un árbol "milenario", pero ningún estudio científico ha confirmado esa cifra; al carecer de anillos de crecimiento, los especialistas estiman con prudencia varios siglos, en torno a 700-800 años, con amplio margen de error. Se contempla desde el Parque del Drago, un jardín botánico que reúne además flora endémica canaria como cardones, tabaibas y palmeras.

Iglesia de San Marcos Evangelista

Iglesia de San Marcos Evangelista

Templo parroquial dedicado al patrón de la ciudad y uno de los edificios más antiguos e importantes de Icod. Sus orígenes se remontan a una pequeña ermita levantada hacia 1500, que fue elevada a parroquia en 1515. El conjunto actual mezcla elementos góticos, mudéjares y barrocos, con valiosos artesonados de madera, retablos y una notable colección de orfebrería y arte sacro, entre la que destaca una célebre cruz de filigrana de plata. Por su historia, su arquitectura y su patrimonio artístico fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento en 2006. Preside el casco histórico y es escenario central de las fiestas patronales de San Marcos.

Plaza de la Pila

Plaza de la Pila

Una de las plazas más emblemáticas y queridas del casco histórico de Icod. Sus orígenes se remontan al siglo XVII: en 1631 un grupo de vecinos acordó construirla y se inauguró en 1632, mediante suscripción popular. En torno a ella se levantaron las casonas señoriales de las principales familias hidalgas del municipio -como las casas Lorenzo-Cáceres, Álvarez, Tabares u Oramas Saá-, convirtiéndola en epicentro de la vida social, civil y religiosa de la villa. Hoy ofrece un agradable conjunto de arquitectura tradicional canaria, balcones de madera, jardines y árboles centenarios. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 2002.

Cueva del Viento

Cueva del Viento

Es uno de los grandes tesoros geológicos de Tenerife: un colosal tubo volcánico formado hace unos 27.000 años por las coladas de lava del volcán Pico Viejo, junto al Teide. Con más de 18 kilómetros de galerías exploradas y cartografiadas, es el tubo volcánico más largo de Europa y uno de los más complejos del mundo, con una intrincada red de pasajes que se desarrolla en varios niveles. Debe su nombre a las corrientes de aire que circulan por su interior. Una parte está acondicionada para visitas guiadas, en las que se descubren formaciones lávicas, estalactitas de lava y restos paleontológicos. La visita requiere reserva previa por su carácter protegido.

Mariposario del Drago

Mariposario del Drago

Situado junto al Parque del Drago, fue el primer centro de España dedicado en exclusiva a las mariposas, inaugurado en 1997. En el interior de un invernadero acristalado se recrea un exuberante jardín tropical por el que vuelan libremente cientos de mariposas exóticas de todo el mundo -procedentes de zonas tropicales de Asia, América y Oceanía como Malasia, Costa Rica, Australia o Papúa-, desde diminutas especies de apenas 2 cm hasta gigantes de unos 30 cm de envergadura. La vegetación, con plantas traídas de sus países de origen, completa este pequeño edén de gran atractivo familiar y educativo, ideal para combinar con la visita al Drago Milenario.

Casco histórico de Icod

Casco histórico de Icod

El casco antiguo de Icod, declarado Conjunto Histórico, es uno de los mejor conservados del norte de Tenerife. Sus calles empedradas y plazas arboladas se articulan en torno a la iglesia de San Marcos y a la Plaza de la Pila, y reúnen un valioso patrimonio de arquitectura tradicional canaria: casonas señoriales de los siglos XVI al XVIII con balcones y patios de madera tea, conventos como el franciscano de San Francisco y la iglesia de San Agustín, además de ermitas, fuentes y miradores. Pasear por él permite leer cinco siglos de historia, desde la villa colonial vinícola hasta la ciudad actual, motivo por el que Icod figura entre los Pueblos Mágicos de España.

Mapa de Icod de los Vinos

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Folclore y tradiciones

El calendario festivo de Icod de los Vinos gira en torno a su patrón, San Marcos Evangelista, cuyas fiestas patronales se celebran cada 25 de abril con un completo programa de actos religiosos y populares. La jornada grande incluye el traslado del pendón de la ciudad, la solemne misa y la procesión del patrón por las calles del casco histórico, a las que se suman por la tarde y la noche actos como el Paseo de las Tradiciones y la Fiesta Canaria, donde los distintos barrios muestran su riqueza cultural y folclórica con trajes típicos, parrandas, baile y romería. Son días de música, devoción y reencuentro vecinal que llenan la ciudad del Drago de visitantes.

La tradición más espectacular y conocida de Icod es, sin embargo, el "arrastre de las tablas", que tiene lugar en torno a la festividad de San Andrés, a finales de noviembre (no en San Marcos). Hunde sus raíces en el siglo XVI, cuando se bajaba la madera desde los montes hasta la costa de San Marcos para la construcción de barcos y otros usos. Hoy se ha transformado en una emocionante fiesta popular en la que vecinos de todas las edades se deslizan calle abajo montados sobre tablas de madera engrasadas, lanzándose por cuestas tan empinadas y célebres como la calle El Plano. Es una tradición vibrante que congrega a miles de personas y que, por su carácter arriesgado, exige el respeto a las medidas de seguridad y al sentido común de los participantes.

A estas celebraciones se une el peso de la cultura del vino, profundamente arraigada en un municipio que lleva el caldo en su propio nombre. En torno a San Andrés es costumbre estrenar y catar el vino nuevo del año, acompañado de castañas asadas en los tradicionales "cacharros". La gastronomía local completa esta identidad con productos de la tierra: vinos de la D.O. Ycoden-Daute-Isora, quesos canarios, papas arrugadas con mojo, carnes, potajes y dulces tradicionales, que pueden disfrutarse en guachinches y restaurantes del municipio y que hacen de Icod un destino tan vinculado a la fiesta como a la buena mesa.

Fotos: Mmullie (WMF) (CC BY-SA 4.0) · Mike Peel (CC BY-SA 4.0) · Diego Delso (CC BY-SA 3.0) · rene boulay (CC BY-SA 3.0) · Mike Peel (CC BY-SA 4.0) · Mike Peel (CC BY-SA 4.0) · Marc Ryckaert (CC BY 3.0) · Wikimedia Commons