
Caserío de Icor
Contenido verificado· Actualizado el 25 de junio de 2026
El caserío de Icor, de raíz aborigen —su nombre procede de la lengua guanche y se ha interpretado como «higueral»—, es uno de los enclaves históricos más singulares de Arico. Aunque sus orígenes son prehispánicos, el núcleo se consolidó en el siglo XVIII con la construcción de numerosas viviendas tradicionales. Hoy conserva una valiosa muestra de la arquitectura rural canaria, con casas de una y dos plantas levantadas en piedra y cal, distribuidas por un terreno escalonado entre barrancos.
Fue declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico en 2005 (Decreto 76/2005). El caserío cuenta además con una ermita y se sitúa en las medianías del municipio, en un entorno agrícola que evoca la vida tradicional de las comunidades del sur de Tenerife.





